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Apartamentos en Viena

¿Me concedes el honor? Nuestros apartamentos en Viena te esperan para sacarte a bailar un vals y tomarse un auténtico café vienés contigo. ¡Es una apuesta segura, sabrosa y con mucho ritmo!

Todos los apartamentos en Viena

Apartamentos destacados en Viena

Schönbrunner
desde
лв 48*
p.p./noche
desde
лв 165*
por noche
Schönbrunner 15% descuento llegada antes 30 may

1 habitaciones, 5 plazas

Mi lista Info
Luxury Mar I
desde
лв 80*
p.p./noche
desde
лв 563*
por noche
Luxury Mar I 10% descuento llegada antes 27 may

2 dormitorios, 7 plazas

Mi lista Info
City Isle
desde
лв 47*
p.p./noche
desde
лв 155*
por noche
City Isle 20% descuento llegada antes 14 jun

1 habitaciones, 4 plazas

Mi lista Info
Degen Blume
desde
лв 36*
p.p./noche
desde
лв 103*
por noche
Degen Blume 15% descuento llegada antes 04 jun

1 habitaciones, 4 plazas

Mi lista Info
Sedlitz
desde
лв 44*
p.p./noche
desde
лв 123*
por noche
Sedlitz 10% descuento llegada antes 24 jun

1 habitaciones, 4 plazas

Mi lista Info

*el precio más bajo con el mejor descuento disponible

Ofertas en Viena

Alquiler de apartamentos en Viena, ¡baila un vals junto al Danubio!

Salimos de nuestros apartamentos en Viena entre los acordes de Strauss. No es una metáfora, bajo la ventana de mi apartamento un modesto pero exquisito cuarteto de cuerda interpretaba algún vals del maestro. Entre calles doradas y limpias las notas fluían como en cascada, el sonido reverberaba y los pies se movían al compás del tres por cuatro. Cuando nos decidimos por el alquiler de apartamentos en Viena, sabíamos que pasaríamos unos días en un inmenso salón de baile deliciosamente cuidado y pensado al detalle. No importa cuáles sean sus orígenes, el vals es un baile para personas elegantes. Debes mantenerte erguido, no perder la pose, pero a la vez moverte con naturalidad, que no sea impostado. Tampoco importa demasiado si Viena es la madre natural del baile o tan sólo firmó su adopción, la danza se le ajusta como anillo al dedo. La música se respira por la ciudad y llega a ocupar espacio, haciéndose visible, no permitiendo que se la obvie, lo mismo que la banda sonora de una película que no se ve pero que la modifica y mejora irremisiblemente. En Viena, a veces parece que hubiera un pentagrama flotando en el cielo, invisible a los ojos pero del que cuelgan las notas que se cuelan en nuestra cabeza. Nos acompañan mientras caminamos desde nuestros apartamentos en Viena en nuestro recorrido por la ciudad, llevando el compás. Un, dos, tres, un, dos, tres…